Los valles, tipos de valles y proceso de formación
Casa en el Valle, al fondo montañas
Un valle es una depresión entre dos vertientes o montañas, que se inclina hacia un arroyo, lago o masa de agua. Los valles se forman por la erosión del terreno causada por el viento, el agua o los glaciares, junto con otros factores como el tipo de suelo, la inclinación de la superficie o el movimiento de placas tectónicas.
Existen varios tipos de valles según su forma y su origen. Algunos de ellos son:
Valle fluvial: es una depresión geográfica formada por la erosión y sedimentación de un río. Tiene forma de V y suele tener un fondo plano.
Valle glaciar: es una depresión formada por la acción erosiva de un glaciar. Tiene forma de U y suele tener paredes empinadas.
Valle colgado: es un valle pequeño y elevado que desemboca en otro valle más grande y profundo. Se forma cuando un glaciar erosiona más el valle principal que los valles laterales.
Valle tectónico: es un valle formado por el hundimiento o separación de bloques de la corteza terrestre. Ejemplos de este tipo de valles son las fallas y las fosas tectónicas.
Los procesos de erosión y la formación de valles
La relación entre erosión y formación de los valles es muy estrecha, ya que la erosión es el principal proceso que modela el relieve de los valles. La erosión es el desgaste o denudación de suelos y rocas que producen distintos agentes en la superficie de la Tierra.
Los agentes erosivos más importantes para la formación de los valles son el agua y el hielo. El agua, ya sea en forma de lluvia, arroyo o río, arrastra y desgasta el material del terreno, formando valles fluviales con forma de V. El hielo, ya sea en forma de glaciar o de nieve, ejerce una gran presión y abrasión sobre el terreno, formando valles glaciares con forma de U.
La erosión también depende de otros factores como el tipo de roca, la pendiente, el clima y la vegetación. Las rocas más duras y resistentes se erosionan menos que las más blandas y fracturadas. La pendiente influye en la velocidad y fuerza del agua o del hielo que erosionan el terreno. El clima determina la cantidad y frecuencia de las precipitaciones y las temperaturas que afectan a la erosión. La vegetación protege el suelo de la erosión al disminuir el impacto de las gotas de lluvia y al sujetar el suelo con sus raíces.
La erosión es un proceso natural que contribuye a la diversidad y belleza del paisaje, pero también puede ser acelerada por la acción humana al deforestar, cultivar o construir sobre el terreno. Esto puede tener consecuencias negativas como la pérdida de suelo fértil, la desertificación o el aumento del riesgo de inundaciones y deslizamientos. Por eso es importante conservar y proteger los suelos y los valles de la erosión excesiva.
Meseta Las mesetas son formaciones montañosas que terminan en una superficie plana o semiplana, y que se encuentran a más de 500 metros sobre el nivel del mar. Las mesetas se pueden formar por tres procesos principales: por erosión, por convergencia de las placas tectónicas o por emersión de una meseta submarina. Algunas características de las mesetas son: sus lados suelen ser verticales o casi verticales, su clima depende de la altitud pero generalmente es seco y árido, su flora y fauna son escasas o muy particulares según el ecosistema, y pueden servir para la agricultura, el pastoreo o el asentamiento humano Existen varios tipos de mesetas según su origen, forma y ubicación. Algunos de los tipos más comunes son: Mesetas volcánicas: se forman por la actividad volcánica que eleva una superficie plana o por el emergimiento de una meseta submarina. Un ejemplo es la meseta del Columbia en Estados Unidos. Mesetas tectónicas: se forman por el levantamiento de una serie de estrat...
Isla Las islas son masas de tierra rodeadas por agua por todas partes, que pueden tener diferentes tamaños, formas y orígenes. Las islas se pueden clasificar según su ubicación y su formación geológica. Según su ubicación, las islas pueden ser: Continentales: son las que pertenecen a la plataforma continental y están cerca de la costa. Algunas se formaron por la separación de un continente debido al aumento del nivel del mar. Otras se formaron por la acumulación de sedimentos o por la acción de barreras geológicas. Ejemplos de islas continentales son Gran Bretaña, Irlanda, Groenlandia y Tierra del Fuego. Oceánicas: son las que no pertenecen a la plataforma continental y están alejadas de la costa. Se formaron por procesos volcánicos o biológicos en el fondo del océano. Ejemplos de islas oceánicas son Hawái, Galápagos, Maldivas y Pascua. Lacustres: son las que se encuentran en lagos o lagunas de agua dulce. Se formaron por la erosión, la sedimentación o la actividad biológic...
Geomorfología climática La geomorfología climática es una rama de la geomorfología que estudia la influencia del clima en la configuración y los procesos de la superficie terrestre. El clima determina la temperatura, la humedad, la precipitación, el viento y la vegetación, que a su vez afectan a la meteorización, la erosión, el transporte y la sedimentación de los materiales del relieve. La geomorfología climática se basa en el principio de que cada clima genera unas formas de relieve características, llamadas zonales, que reflejan el equilibrio entre los factores climáticos y los procesos geomorfológicos. Por ejemplo, en los climas fríos se desarrollan formas glaciares y periglaciares; en los climas áridos se forman desiertos y dunas; en los climas húmedos se originan selvas y lateritas. La geomorfología climática también utiliza las formas de relieve relictas o heredadas para inferir los cambios climáticos del pasado. Estas formas son aquellas que se formaron bajo u...
Comentarios
Publicar un comentario